Apologia Catolica


Inicio

Aprendizaje católico básico


Tratamos de traer a ti un material sólido pero a la vez fácilmente digerible en caso de que vayas iniciando en la defensa de la fe católica. Pretendemos tener un alcance a todo el público por lo que tratamos que nuestro material varíe de acuerdo a las necesidades de los católicos de hoy.

Esto no quiere decir que no encontrará una apologética sofisticada. El enfoque principal de la página, de hecho, es el de traer refutaciones a las objeciones novedosas por parte de grupos protestantes, anti-católicos, sectas, y más. Así como impartir la enseñanza del Magisterio de manera clara y rigurosa. Esto no lleva al siguiente punto.

Tratados contra diversas objeciones


Antes de inaugurar la página reflexioné un poco sobre la situación de la apologética católica en LATAM. Sinceramente llegué a sentirme un poco agobiado por la falta de rigurosidad en la argumentación de muchos católicos. Las palabras de Juan Pablo II fueron inspiradoras en ese momento: «necesitamos una nueva apologética». Dice un dicho por ahí: «no esperes a que llegue la persona ideal; sé tú esa persona ideal.» En ese momento supe que si nadie se daba la tarea de contra-argumentar, públicamente, a las objeciones más fuertes contra el catolicismo, y no sólo en las típicas, ¿por qué no hacerlo yo? Gracias a esto me he comprometido más y de mejor manera con mis estudios sobre la fe católica. Todo sea para trabajar en la viña del Señor de una manera que le sea agradable.

Material filosófico


Quiero que se hagan esta pregunta: ¿en qué consiste defender la fe católica? y también, ¿qué engloba a la fe católica? Comúnmente se piensa que presentar una apología sobre la fe católica es dar buenas y válidas enseñanzas a favor de doctrinas que son esencialmente catolico-romanas (p. Ej., el purgatorio, invocación de los santos, Inmaculada Concepción de María, el Papado, etc.); pero esto apenas es una parte de lo que significa defender la fe católica.
El primer y más grande dogma de la Iglesia es y siempre ha sido: la existencia de Dios. Si Dios no existe, ¿hacia dónde vamos? ¿cuál es el fin del católico practicante si no hay un Dios revelado en la religión cristiana? Por ello, es importante que el católico sepa presentar una buena razón de su esperanza, que es Dios. Y a su vez buenas razones para doctrinas que la iglesia ha definido como «divinamente reveladas» pero que detrás de ellas se esconde un trasfondo filosófico que debe ser comprendido y defendido (piénsese en la transubstanciación, la Simplicidad Divina, el Hilemorfismo, etc.)

La filosofía nos brindará una ventaja importante en torno a este debate. Pensemos en los grandes doctores de la Iglesia: Santo Tomás de Aquino, San Agustín de Hipona, San Anselmo de Canterbury. Ellos hicieron un buen uso de la filosofía para presentar buenas razones de lo que creían. La iglesia, por tanto, dice sobre los doctores que «serán también de útil lectura para todos los cristianos» (CIC 12).

Por otro lado, considere al Apóstol San Pablo. En 1 Corintios 13:33 cita al filósofo pagano Menandro, para exhortar a la Iglesia de Corinto. En Hechos 17:28 cita a Epiménides de Cnosos y a Fenómenos de Arato, para transmitir una verdad revelada: que somos linaje de Dios, y que en él vivimos y nos movemos. Vean como ni el mismo Pablo repugna la filosofía, en especial la pagana, y la utiliza en sus mensajes exhortativos y evangélicos. No por nada grandes pensadores como Aquino y Agustín, no tuvieron problemas con influenciarse de la filosofía aristotélica y platónica para sus tratados católicos.
Debemos perder ese miedo a la filosofía y utilizarla a nuestro favor. La filosofía es un don de Dios dado al hombre; un ejercicio intelectual para cada ser humano. Sinceramente me niego a pensar que el Dios que me dotó de intelecto, me prohíba usarlo.